martes 3 de noviembre de 2009

Remedio para la ociosidad (y la falta de empleo)


Un cliente satisfecho

¿La crisis económica lo ha dejado sin empleo? ¿Quiere un Mercedes - Benz y una bailarina de oro puro pero no le alcanza ni para el catálogo? ¿Siempre quiso ser famoso? Por décadas los escritores más famosos han alcanzado el éxito siguiendo una fórmula infalible que ahora ponemos a su disposición. Sólo siga estos sencillos pasos:

1.- Asegúrese que tiene mucho tiempo libre.
2.-Diríjase al generador de novelas de Dan Brown. Le dará un argumento lleno de intriga, misterios y conspiraciones que cambiarán el curso de la historia.
3.- Con el resultado, una jarra de café y un montón de paciencia, empiece a escribir.
4.- ???
5.- PROFIT! Será el alma de las discusiones y la delicia de los tertulianos de café.

***

DIOS, esto de volverse adicto al twitter me ha dejado con la compulsión de actualizar mi estado en cuanto veo un cuadro de texto y un cursor parpadeando. Eso y el miedo de dejar a mi querido Flaigrod en el estante de la ropa sucia otra vez. Y por si se lo estaban preguntando, sí, ya tengo mi propio argumento. "Templos y Ruidos" será el best-seller del próximo verano Y ya me voy porque caigo de sueño.

lunes 2 de noviembre de 2009

Tyler Durden was wrong




Consecuencias de creencias erróneas: dolor innecesario

Señor Tyler Durden, usted que proclama la furia de una generación sin sentido ni propósito, déjeme decirle que está equivocado.

* Es obvio que las salidas de emergencia de los aviones no se usan para saltar de ellos. Si el avión se está yendo a pique no hay mucho qué hacer. Las salidas se usan cuando el aparato ya ha descendido.

* El jabón no es producto de los sacrificios que se hacían en lo alto del Monte Sapo. El jabón se conoce desde los babilonios y los egipcios, sin tener nada que ver con la sangre y la ceniza de animales, sino con lejía y aceites vegetales.

* Cualquier banco que tenga todos los datos de sus cuentas en un sólo lugar ciertamente se merece su destrucción. Precisamente para evitar eso se tiene respaldos de la información y servidores listos para activarse en caso de que ocurra una contingencia. Los banqueros no son tontos. Bueno, no tanto.

Son detalles sin importancia, pero nos recuerdan tres cosas: que un demente fascista con doble personalidad no es una fuente confiable de información, que un fanático tergiversará la verdad cuanto sea necesario para construir un mundo acorde a sus creencias, y lo más importante, que a veces la vida es más sencilla, menos épica y menos complicada de lo que parece. Que a veces el mirar en la caverna es mejor que volar media ciudad.


domingo 1 de noviembre de 2009

Mi Soundtrack (I) - Future Days


Desde mis días en la prepa en los que sólo tenía el Ok Computer para poner en mi discman y lo oía una y otra vez me formé el hábito de no dejarme apantallar tanto por canciones sueltas, y a disfrutar de un buen disco tumbado en la cama o el sillón. Aunque ahora puedo hacer listas de reproducción, no he perdido la costumbre de poner un disco, darle play y dejarlo correr, más cuando es tan bueno que debes hacerlo. Este es uno de ellos. Con ustedes, una joya del krautrock, Future Days de Can. Disfrútenlo mientras nos dejan tenerlo aquí.




sábado 31 de octubre de 2009

Saludos de su camarada Wittenbergman


Foto familiar de la hermandad proletaria. Los nerds estamos hasta el fondo.

Al grano: ahora trabajo. Por "suerte" no tuve periodo sabático postgraduación, ni tiempo para ponerme a pensar sobre qué iba a ser de mi vida y deprimirme por ello. Desde hace más o menos un mes soy un orgulloso miembro de la hermandad proletaria, en calidad de obrero del software. Es por eso que he tenido esto tan abandonado. He descargado mis "ganas de expresarme" en el twitter, a falta de tiempo (Pueden notarlo en el estilo telegráfico de este texto). Oh la ironía: yo, un antiguo detractor de las redes sociales y el web 2.0 necesita de los pequeños y fácilmente indexables espacios que me brindan dichos lugares para mantener la cordura. Pero no es para menos; la gente cambia con el tiempo, y el trabajo me ha servido para adormecer un poco mi parte paranoica. Necesito mis pensamientos, mi tiempo y energía en otro lado. Para alguien que sólo ha conocido el blando ambiente de la escuela (así es señores, nunca jamás en la vida tuve un empleo de medio tiempo. Eso no es de nerds), el paso a la vida laboral tan de golpe es algo más o menos traumático, aunque en mi caso hubo cosas que suavizaron el choque: iba a esa oficina desde febrero, uso uniforme, estoy acostumbrado a acatar órdenes y sigo escribiendo código. De todas maneras es algo apabullante el saberse dentro de la colectividad de los adultos, algo que se ve tan nebuloso cuando se está del otro lado del demográfico. Es algo que impone uno de esos mentados cambios en la forma de pensar y tomas de conciencia que tanto les gusta recomendar a los psicólogos y activistas. Por más que trates de ser el mismo, sabes (Es más, debes darte cuenta de) que nunca volverás a serlo. El mundo que conocías ha terminado. Es hora de vivir en el que estarás el resto de tu vida.

No se me ocurre otra excusa mejor para hacer unos cuantos cambios por aquí. Ser humildes por una vez y tratar de hacer las cosas más sencillas, menos pretenciosas. Total, ya no tengo que tratar de sonar como alguien mayor. Ya lo soy. Ahora sonaré mayor, pero lo haré de corazón. (Caray, no puedo creer que haya envejecido tanto en dos meses). O no, porque sigo siendo aficionado al lulz, por lo que puede que suene serio pero no lo sea, o sí. Bueno, ustedes entienden. Creo que voy a cambiar la plantilla por algo todavía más sencillo, cambiar el papel tapiz, una barnizada por allá, colgar nuevos cuadros y cambiar las llaves del lavabo. Mientras pasa, les pido paciencia y feliz Halloween.

miércoles 7 de octubre de 2009

Lo que viene siendo el capitalismo

Nosotros en Flaigrod, como miembros de la Comunidad Internacional Proletaria y del Partido Nacional por la Democracia y la Justicia Social abominamos las injusticias del capitalismo, ese ruín sistema económico-político-social que pisotea los derechos de los trabajadores, provoca la destrucción de nuestro planeta por su inherente voracidad, y distorsiona la vida de los seres humanos libres al convertir todo lo que conocen en simples transacciones monetarias. Esto último es lo que más me enfurece. Diario, en mis recorridos por la jungla de asfalto (aunque aquí en Mazatlán más bien es sabana o marisma) veo cómo el Capital se interpone en el camino de la felicidad humana. La búsqueda de la plusvalía se convierte en una obsesión, un monstruo que destruye nuestra capacidad de voltear a ver el sufrimiento de otros. Para muestra un botón:


Se tiene que ser una persona sin escrúpulos para poner un bar a unos doce pasos de un centro de Alcohólicos Anónimos. O un capitalista que no puede desaprovechar la oportunidad de poner un negocio en una zona idónea para ello: esta foto fue captada en plena zona turística. Y en el caso de que el bar hubiera estado allí antes, no dudo que debamos achacar esta situación al Capital. Porque no me imagino que una persona en su sano juicio ponga un grupo de ayuda a tan poca distancia de un antro de tentación. En todo caso, las limitaciones económicas que tienen estas asociaciones juegan en su contra, teniendo que ocupar los espacios que puedan, aunque sea allí, en el foco principal de consumo de bebidas embriagantes.

A pocos pasos de ese lugar me encontré con otro ejemplo de cómo los grandes acumuladores de dinero juegan con nuestras vidas como si nos tratáramos de ciudadanos del SimCity. Un testimonio más de la burbuja inmobiliaria que ha postrado a la economía en la peor de las crisis desde la de 1929. Y es que cuando las burbujas explotan, los ciudadanos de a pie son a los que les salpica el jabón en los ojos:


Vean cómo una casa de tres recámaras se ha devaluado hasta extremos ridículos. Los bienes tangibles tienen un valor ínfimo en esta economía enferma, más preocupada por jugar con cifras desplegadas en un monitor en Nueva York o Hamburgo que en el bienestar de la humanidad. Vean también la maquiavélica forma en la que los adorarores de Kap-Eh-Taal destruyen las oportunidades de la gente común al negarles la educación que podría darles las armas para poder salir de su estado de servidumbre. Pero no más. Aquí en Flaigrod el proletario tendrá siempre un amigo. ¡Hasta la victoria siempre!