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lunes, 8 de octubre de 2007

Reportándome + En el 2062 Pt. 4 = indeterminado

¡Yo también hice algo el fin de semana! Bueno, en realidad no. De hecho, cuando salí a la tienda por la leche anoche, me di cuenta de que había pasado cuarenta y ocho horas encerrado en la casa. Dos días enteros en los que no salí por ningún motivo, ni a comprar unas papas. Puede parecer horrible (lo es), pero sucedió sin querer. Simplemente, cuando mi hermano salía, nada más le decía que me trajera algo, mientras seguía sentado frente a esta misma pantalla en la que estoy viendo aparecer estas palabras. Mas que nada, tuve una probadita de lo que es vivir siendo un hikikomori. Mi casita es tan pequeña que bien podría ser un solo cuarto, y soy un primogénito varón que se ve abrumado por la presión de la vida moderna, e incluso estoy reciclando mis pantalones de la prepa y con eso de que todas mis camisas para ir a la escuela son blancas parezco un clon barato de Shinji de Evangelion, pero miope, y ser un personaje de anime es el sueño de todo otaku ¿o no? Pero esos son parásitos. Me agradaría más ser un superhacker, haciendo programas (después de todo eso estudio, y eso me pasé haciendo el sábado), cobrando en cuentas secretas, comprando en internet con ese mismo dinero, haciendo gala del CTRL + V para dejar mensajes ofensivos en un panel de mensajes, incapaz de distinguir entre la mañana de la media tarde, y el atardecer de la noche.

***

Pero estas son cosas aburridas. Ahora lo que verdaderamente importa: el futuro. La única “sección” de la que puede presumir este blog es la de las predicciones al 2062, y hace mucho que no se veían. Hasta hoy. Démosle un aplauso a Criswell y a su buen tino.

En el 2062 (Pt. 4)




“Saludos, amigo. Todos estamos interesados en el futuro, porque es allí donde usted y yo vamos a pasar el resto de nuestras vidas.”

Cierto, Criswell. El futuro, ah, si pudiéramos verlo. Pero que digo, si PODEMOS VERLO. No por nada tomé su curso, oh, maestro de lo desconocido e inexplicable. Es un honor tenerlo aquí. ¿Alguna cosa antes de empezar? Recuerde que el tiempo – médium es muy caro, y la llamada sale como si fuera a una estación a la Antártida.

“Y recuerde, que sucesos futuros como estos pueden afectarlo en el futuro”.

Em… bueno, comenzemos.



Soylent Green Is People:
Algunas materias primas del futuro




Ummm… girls

El derroche de recursos naturales durante el siglo XX y lo que va del XXI es lo que en última instancia convertirá este mundo en una sopa de anhídrido carbónico y plástico achicharrado. ¿Sabías que se usan 356 árboles para producir un cuaderno de cien hojas? ¿Y 567 para una caja de lápices? Ni hablemos del triste caso del tiburón, que sólo se captura por las aletas, tirándose al mar doscientos kilos de carne, suficientes para alimentar a toda la población de Somalia por dos segundos (porque a pesar de todo existen casi dieciocho millones de somalíes, y no creo que 0.01 gramos les alcancen para mucho). Simplemente, no hay mucho mercado para la carne de tiburón ni los árboles, y por eso se rematan.

Ahora está de moda el fin del petróleo. Como sabrán, el petróleo se va a terminar más temprano que tarde. ¿Qué va a pasar entonces, si la gasolina que respiramos y el plástico que consumimos día a día provienen de él? No todo está perdido, consumidor, algunos audaces y visionarios dentro y fuera de las empresas trabajan en soluciones eficientes y seguras para el ambiente:

En el 2062, los niños de países pobres serán mucho más baratos que el poco plástico fósil e incluso que la cerámica que ellos producen. De hecho, el hueso de un niño es altamente dúctil y resistente, además de ligero. Su composición orgánica proporciona un ambiente fresco para el equipo electrónico, tan indispensable en los días post-calentamiento global. Elegantes aparatos y muebles en “protomarfil” serán lo más chic, además de altamente redituables para la industria que los producirán. Partidarios de los derechos humanos, no se preocupen: las técnicas de clonación serán tan avanzadas que será innecesario cometer los horribles genocidios que seguramente ya habrán imaginado. Los clones vivirán en semicautividad, sin caer en la estúpida idea de darles cultura y lenguaje únicamente para hacerlos conscientes de su inevitable final, como en La Isla. En lugar de ello, tendrán una vida donde podrán dar rienda suelta a sus instintos y bestialidad, dando lugar a una existencia que muchos hippies envidiarían. ¿Y las computadoras? Los chips son de silicio, que está prácticamente en todas partes, así que estamos a salvo.


Aunque con clones iguales, puede haber inconvenientes


Con la mayoría de las fuentes de alimento ancestrales desaparecidas o incultivables, se pondrán de moda los alimentos sintéticos, reciclados, diseñados y/o submarinos. Los alimentos sintéticos son por lo general pastas y caldos nutritivos creados en grandes masa para la gente demasiado pobre para comprar reciclados, y demasiado humana para las granjas de protomarfil. Su consistencia pastosa y sabor dulzón los convierte en papilla para adultos, en su mayor parte compuesta por azúcares y almidones bacterianos de fácil absorción. Claro que para los que les suene insultante, pueden comer alimentos reciclados, siendo básicamente basura orgánica de procesos industriales o fluidos corporales depurados. Las empresas ya nos están entrenando: la mayoría de los productos con fibra parecen ser aserrín prensado con sabor avena.


Compre una galleta Quaker y niéguelo. O vea esta imagen.


Los alimentos diseñados son más difíciles de conseguir. Se cultivan en invernaderos en la superficie terrestre, siendo en su mayoría legumbres pequeñas, frutas y mamíferos pequeños. Su target mercadológico son las personas que viven en los pisos altos de los edificios, lo suficiente para poder ver la luz del sol sobre las nubes de hidrógeno y presumir de ello, y de que comen cosas que estuvieron vivas alguna vez. Los alimentos submarinos son lo más exclusivo. Después de casi cien años de propuestas archivadas por los grandes empresarios terrestres, colonias submarinas comienzan a poblar los mares y fosas abisales, convirtiendo en la explotación de algas marinas, moluscos y peces en el negocio de alimentos más redituable que existe. Una hamburguesa de carne de kelp es cotizada en la superficie en veinte dólares, y los moluscos son tan apreciados en Japón que el gobierno de dicho país defiende con su ejército las estaciones marinas.


Sabe peor de lo que se ve, pero es comestible.


El mundo del futuro está lleno de máquinas que son activadas mediante formas de energía de lo más diverso: Los autos se mueven con hidrógeno sucio y biodiesel. Las casas se calientan con electricidad proveniente del único lugar que recibe energía solar todo el año: la megacelda fotovoltaica del Sahara (Dicho sea de paso: hecha de silicio, hecha de arena), una estructura creada en el único periodo de paz que hubo inmediatamente de las guerras del óleo. Las estaciones submarinas funcionan con energía geotérmica y química. Pero hay cosas que no cambian. Cada seis meses, los sibaritas hedonistas de Occidente mandan hacer veinte millones de tarjetas de crédito, solamente para distinguirse de las personas que tienen que usar un omnichip para todas sus operaciones. Pues bien, ya que China se volvió una superpotencia y utiliza todos sus obreros para satisfacer a sus propios sibaritas hedonistas, y que en ciertos países la energía humana es más barata que la eléctrica, las tarjetas son esculpidas a mano. Sí, a mano. Fuera de los países ricos, toda la tecnología volvió a ser manual, únicamente usándose la electricidad para cosas muy prioritarias, como mantenimiento de hospitales o alumbrado navideño. Impresoras de espectaculares con cadenas tiradas por burros, drives de tarjetas perforadas y reglas de cálculo son la onda. Lo bueno es que ellos disfrutan algo que los capitalistas no pueden en sus contaminados entornos: La luz del sol.



Estampa típica de Los Ángeles a las 4:00 PM, horario de verano.

FIN

***

Ahora, algo de música del futuro, para animar a los colonos submarinos: “Pyramid Song”, de Radiohead, aunque no creo que esta marcha fúnebre sea muy adecuada para ambientar a los aventureros que se van a sumergir mil o más metros para cosechar las algas de las élites, pero ayer estaba pensando que le va muy bien a BioShock, así que pónganle play y duerman. Criswell los guarde.


3 comentarios:

jesus dijo...

¿que hay compañero?, ¿la osciosidad nos lleva a niveles jamaz imajinados cierto?, al grado de hacer conjeturas de un futuro que aunque descabellado no esta del todo herrado, puede que el futuro sea mas aterrador de lo que nos esperemos, pero por lo pronto esperemos que pase lo que haya de pasar, mientras disfrutemos de los divertidos ratos de osciosidad.

T3Mo dijo...

Jaja, y luego a mi me dicen antisocial (o esquizofrenico con esos relatos)

T3Mo dijo...

http://inciclopedia.wikia.com/wiki/Incinoticias:Migracion_de_Pingüinos